domingo, 25 de marzo de 2012

MI EXPERIENCIA SOBRE LA PERFORMANCE

Como todos los años, a Miguel se le ocurrió una idea para realizar con los alumnos de 1º de bachillerato. Este año ha tocado hacerlo sobre el Bicentenario de la Constitución de la Pepa.

Me acuerdo como un día estaba en el instituto, antes de que empezara el curso, me dijo que ya más o menos tenía algo pensado. A mí lo primero que se me vino a la cabeza fue que sería y que si tendría que pasar mucha vergüenza.

Cuando ya llevábamos un par de meses de clases, Miguel nos dijo sobre lo que tendríamos que hacer, era proclamar la Constitución como se hizo en Medina. Todos pusimos unas caras como diciendo “esto no puede ser verdad”, “que vergüenza vamos a pasar”. Y una cosa que dejó bien claro fue que el que no lo hiciera suspendería, por eso pusimos un poco más de nuestra parte.

Para poder hacer eso, nos tendríamos que hacer unas ropas adecuadas a esa época. Un día nos puso una película “Sangre de Mayo”, que representaba aquella época, para que, sobre todo, viéramos las vestimentas y ya cada uno se hiciera una más o menos parecida.


Ya teníamos inquietud, por lo menos yo, para saber exactamente que íbamos hacer. Pues un martes, llegamos a clase y ya nos lo dijo, era algo parecido a un teatro, en el cual tenían que hablar un par de personas, entre ellos el juez, proclamando dicha constitución.

Cada vez que se me venía esa fecha a la mente, más vergüenza me iba dando, pensaba que dirían los demás alumnos cuando nos viera y si se reirían de nosotros.

Se iba acercando el día, y Miguel nos dijo que si ese día salía bien, pues iríamos al Sidón o al algún sitio del pueblo a proclamar la constitución.

Los días previos, a ese esperado 19 de marzo, todo estábamos muy nerviosos. En la última clase, antes de eso, estuvimos ensayando lo que tenía que decir cada uno.

Pues por fin llegó ese día, el día en que teníamos que proclamar la constitución tal y como se hizo en nuestro pueblo. Teníamos que estar todos en la clase de proyecto para salir juntos para nuestras respectivas clases. Salimos sobrecogidos por el que dirían los demás. A medida que la mañana pasaba, se nos iban quitando esos nervios que teníamos al principio. A las 11 menos cuarto nos reunimos las dos clases en el patio de las columnas para estar preparados para cuando llegaran los demás alumnos. Vimos que a medida que los alumnos iban llegando, que también había venido el alcalde a vernos, eso quiera que no, nos puso un poco más nerviosos a la hora de actuar. Cuando terminamos de proclamarla, en verdad, ya todo había terminado, solo nos quedaban teres horas vestidos, pero ya nos daba igual estar incluso más tiempo, porque lo peor ya había pasado.

Los profesores nos felicitaron por lo bien que los hicimos y Miguel nos dijo que posiblemente fuéramos el 11 de mayo al teatro, previamente habiendo ido al instituto Sidón.

La verdad que yo me creía que lo iba a pasar mucho peor, porque cuando nos lo dijo, sentía vergüenza. Solo sentí un poco la primera hora de clase pero a lo largo de la mañana esa vergüenza en mí fue desapareciendo. Es una experiencia inolvidable y que solo tenemos la posibilidad de vivir una vez, pero si tuviéramos más, no dudaría en hacerlo otra vez.

Esto es todo por esta semana. Hasta la vuelta de Semana Santa.


(Las fotos están cogidas de la página del flickr del instituto)

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