domingo, 20 de noviembre de 2011

Las once reglas de Bill Gates

Esta semana el comentario de la clase de P.I. trata sobre una serie de reglas que Bill Gates aconsejó acatar a un grupo de estudiantes de la Universidad de Yale que estaban muy consentidos por sus padres y que les servirían de ayuda en la vida real para poder salir hacia delante.

Con esas once reglas, Bill Gates pretendía que los estudiantes se dieran cuenta de que la vida real no es como ellos creen ni como se la imaginan, además que sus padres no estarán toda su vida para ponerles las cosas mascadas por delante para que ellos solo realicen el mínimo esfuerzo. Y la verdad es que aunque parezcan unas reglas duras, son las más adecuadas para salir hacia delante.

Regla uno: Tal y como dice esta regla, la vida no es para nada justa, pues siempre aunque hagamos todo bien, puede que no tenga consecuencias positivas, ya que a veces hay otros factores que influyen más, como son la imagen que podemos dar, a pesar de que seamos los mejores en nuestro trabajo.

Regla dos: La autoestima personal no importa a la hora de realizar tu trabajo, pues a tu jefe o a las personas para las que trabajas no les va a importar como te sientes cada día, solo esperan que te esfuerces mucho en tu trabajo y que siempre seas el mejor en ello, estés o no de humor para realizarlo, pues de ti solo se espera lo máximo.

Regla tres: No se puede pensar que alguien va a salir de la Universidad con un trabajo y un sueldo fijo bajo el brazo. Para eso hay que ser el mejor y tener la suerte de que se interesen por ti. Y sobre todo no se puede tener la intención de ser el vicepresidente o algo parecido sin haber tenido experiencia laboral. Por lo que para ser alguien importante de una empresa y ganar un buen sueldo lo principal es tener ganas de trabajar y realizar un gran esfuerzo día tras día.

Regla cuatro: Todos sabemos que los primeros días los profesores son muy duros, pero con el tiempo cada vez se portan de una forma mas amigable con todos y nos pueden permitir algún fallo, sin dejar de ser exigentes. Un jefe será exigente todos los días y no va a permitir muchos fallos, ya que nos puede sustituir por otra persona que no los tenga, así que hay que intentar hacerlo todo bien desde esta edad para no fallar en el futuro.

Regla cinco: Ningún trabajo nos va a quitar dignidad por mal visto que sea. Un trabajo remunerado es un trabajo y con él podemos salir a delante. Es por eso que no debemos rechazar ninguna oportunidad que se nos presente por que sea "indigno".

Regla seis: Es de humanos cometer errores, por lo que no podemos quedarnos ahí quietos, debemos reflexionar sobre lo que hemos hecho mal e intentar buscar como solucionarlo. Hay que aprender de los errores para no volver a cometerlos.

Regla siete: Siempre pensamos que llevamos la razón y que somos las personas mas divertidas que hay, pues nuestros padres son mayores y ya no tienen nuestro ritmo. Hay que saber que de no ser por ellos ahora no seríamos lo que somos y que hacen lo imposible para que seamos felices, por todo eso le debemos ayudar en todo lo que podamos para recompensarles en cierto modo por lo que nos dan, ya que algún día nos veremos en la misma situación.

Regla ocho: Aunque en el colegio los profesores intenten quitar ese rol de ganador y perdedor, en la vida real eso no sucede, pues los ganadores son los que van a tener los mejores trabajos y mejor vida, pues se la han ganado con su esfuerzo y trabajo desde pequeños. Por lo que no hay que pensar cuando vamos a ponernos a darlo todo, hay que darlo todo desde ya.

Regla nueve: La vida real en el trabajo no se asemeja nada con el instituto, pues no vamos a tener vacaciones de tres meses, ni de navidad, ni de semana santa. Tampoco tendremos el tiempo libre deseado para nuestros hobbies, por lo que tenemos que estar agradecidos de lo que estamos viviendo, pues en un futuro los resfriados no serán motivos de abstención ni las agendas estarán tan abiertas.

Regla diez: La vida no es como nos la muestra la tele. La tele solo nos muestra una idea de vida a la que muchas personas no podemos aspirar. Es por ello que la vida es dura y tenemos que luchar con uña y diente para poder tener una vida apacible y en la que no tener que sufrir.

Regla once: Por último, Bill Gates nos aconseja de que no veamos a los más aplicados de la clase como personas "raras" n los menospreciemos, pues algún día pueden ser ellos quienes tengan el poder de decidir sobre nosotros y sean nuestros jefes. Por lo que no hay que tratar de forma diferente a ninguno de los compañeros por motivos académicos, éticos o raciales, porque al fin y al cabo todos somos iguales.

Estas once reglas de Bill Gates sobre la vida son duras, pero son las que hay que seguir para poder ser personas exitosas y de provecho, pues si no las cumplimos no llegaremos por una, o por otra parte a ser personas exitosas e incapaces de liderar empresas de gran nivel.

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